Intersexualidad: La modelo Hanne Gaby revela que es intersexual, ¿sabes qué significa?

Categoría: Salud Sexual
Etiquetas: intersexualidad

En 2017, la conocida modelo Hanne Gaby Odiele compartió públicamente que es intersexual, aumentando la visibilidad de este colectivo y poniendo sobre la mesa un debate importante: el derecho a crecer sin vergüenza, sin secretos impuestos y con información clara.

Para muchas personas, el término intersexualidad es desconocido, genera confusión y, a menudo, se asocia erróneamente con “hermafroditismo” o con “disforia de género”. Por ello, en esta entrada nos proponemos aclarar conceptos y ayudar a comprender qué es la intersexualidad y algunas de las grandes preguntas que plantea.

Nota importante: hablar de intersexualidad no es “poner etiquetas” ni diagnosticar a nadie. El objetivo es comprender variaciones biológicas reales y, sobre todo, el impacto que pueden tener las decisiones médicas, el entorno social y la falta de información.

¿Qué es la intersexualidad?

La intersexualidad hace referencia a variaciones en las características sexuales de una persona (genitales externos, órganos reproductivos internos, cromosomas y/o patrones hormonales) que no encajan por completo en las categorías típicas de sexo femenino o masculino desde un punto de vista biológico y anatómico. En este sentido, intersexualidad = variación.

Las cifras pueden variar según qué condiciones se incluyan bajo el paraguas de intersexualidad y cómo se defina. Aun así, suele hablarse de que alrededor de 1 de cada 1.500 a 2.000 nacimientos presenta una variación genital visible al nacer, y de que existe un conjunto más amplio de variaciones que pueden identificarse más tarde en la infancia, adolescencia o vida adulta.

¿Cómo se produce la intersexualidad?

En torno a la sexta semana de gestación comienza un proceso complejo de diferenciación sexual. Al inicio, el desarrollo sigue una vía común y, a partir de ahí, intervienen factores cromosómicos, gonadales, hormonales y receptores celulares que influyen en cómo se desarrollan los órganos sexuales internos y externos.

En algunos casos, durante ese proceso pueden darse variaciones fuera de lo habitual y, en consecuencia, el bebé nace con características sexuales que no encajan del todo en las categorías típicas. Esto no implica por sí mismo enfermedad, pero sí puede requerir seguimiento médico y un acompañamiento respetuoso, especialmente si hay decisiones irreversibles en juego.

Ilustración de Albert Boté para la “Guia de Intersexualidad (DSD) para padres y madres”, redactada por Gabriel J. Martín y publicada por la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya.

Problema del protocolo médico en intersexualidad

Con lo anterior podrás hacerte a la idea del problema que se plantea. Es decir, al nacer puede haber un bebé cuyas características sexuales no se ajustan claramente a “femenino” o “masculino”. Con frecuencia se solicita a las familias que se decanten por una opción: femenino o masculino.

A continuación, en algunos contextos, se han realizado intervenciones médicas para ajustar la anatomía visible a lo decidido. Así ese bebé sería criado como un hombre o una mujer.

¿Cuál es el problema? El problema es que ni el equipo sanitario ni la familia pueden saber con certeza cómo se sentirá esa persona cuando crezca y sea consciente de su identidad. Tampoco saben qué ocurrirá cuando en la adolescencia se pongan en marcha cambios hormonales que influyen en los caracteres sexuales secundarios (por ejemplo, barba, desarrollo mamario, cambios corporales).

Además, algunas intervenciones pueden tener consecuencias físicas y psicológicas a largo plazo. Por eso, cada vez se insiste más en la importancia de la prudencia, el seguimiento especializado, la información completa y el acompañamiento psicosocial, especialmente cuando no existe urgencia médica.

El mundo de la sexualidad humana es amplio. En la versión original de esta entrada se incluía un cuadro ilustrativo para mostrar este continuo de variaciones. Puedes insertarlo aquí en el diseño si lo deseas.

Causas de la intersexualidad

Existen varias variaciones biológicas que pueden influir en el desarrollo de las características sexuales (Hernández, 2007):

Hiperplasia adrenocortical congénita (pseudohermafroditismo femenino)

Es una disfunción hereditaria de las enzimas implicadas en la síntesis de hormonas esteroides. Son niñas genéticamente (XX) que pueden presentar una masculinización genital leve o severa, que puede observarse al nacimiento o aparecer más adelante.

Síndrome de insensibilidad a los andrógenos (pseudohermafroditismo masculino)

Su causa radica en un cambio hereditario del receptor para la testosterona en la superficie celular. Son niños genéticamente (XY) que presentan una feminización genital marcada. El cuerpo no responde a la testosterona porque las células no pueden captarla y usarla para dirigir el desarrollo por la vía masculina. Algunos elementos perceptibles pueden ser la aparición de mamas en la pubertad y una silueta femenina.

Disgénesis gonadal

En este tipo de intersexualidad, las causas no se atribuyen únicamente a razones genéticas, y suelen referirse a individuos, por lo general hombres XY, cuyas gónadas no se desarrollan adecuadamente. Los rasgos clínicos son heterogéneos.

Hipospadias

De igual forma que en la disgénesis, sus causas son múltiples, e incluyen alteraciones del metabolismo de la testosterona. Los rasgos clínicos más definitorios se perciben en la uretra, pues esta no se abre al exterior por el extremo del pene. Existen casos en los que la abertura se concentra en la parte inferior del glande (aberturas leves), casos en los que la abertura se da en el tronco del pene (aberturas moderadas) y casos en los que la abertura se da en la base (aberturas severas).

Síndrome de Turner

En este caso, las causas del síndrome radican en la carencia del cromosoma X en mujeres (se suele etiquetar con las siglas X0). Los rasgos clínicos se concentran en una forma de disgénesis gonadal, que impide que los ovarios se desarrollen. La estatura tiende a ser baja y los caracteres sexuales secundarios pueden estar ausentes. El tratamiento incluye estrógenos y, en algunos casos, hormona del crecimiento.

Síndrome de Klinefelter

Este síndrome responde a las mismas causas que el anterior pero a la inversa: el varón no carece del cromosoma X, sino que posee un cromosoma X de más (se suele etiquetar con las siglas XXY). Se trata de una forma de disgénesis gonadal que puede venir acompañada de crecimiento mamario en la pubertad. El tratamiento incluye, en algunos casos, la administración de testosterona.

Más información en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001669.htm

¿Intersexualidad es hermafroditismo?

La respuesta es no. “Hermafrodita” es un término que, en sentido estricto, se asocia a la presencia simultánea y completa de genitales masculinos y femeninos en una misma persona. En humanos no se utiliza con precisión clínica y suele generar confusión.

No obstante, el término “pseudohermafroditismo” continúa apareciendo en algunos textos para referirse a situaciones de intersexualidad. En la actualidad se prefiere hablar de variaciones en características sexuales o, en contexto médico, de DSD, aunque no todas las personas se sienten representadas por esa terminología.

¿Intersexualidad es disforia de género?

Como ya hemos comentado, la intersexualidad hace referencia a variaciones relacionadas con los órganos sexuales tanto internos como externos. Por su parte, la disforia de género hace referencia a una marcada incongruencia entre el género experimentado o expresado y el género asignado.

Como se comentó en el apartado “el problema con el protocolo médico”, podemos encontrar personas que, con el paso del tiempo, no se encuentren cómodas con el género asignado. En ese caso, podrían experimentar disforia de género. Sin embargo, intersexualidad y disforia de género no son lo mismo y no siempre van de la mano.

Intersexualidad, identidad de género y orientación sexual

Es útil diferenciar tres planos que a menudo se mezclan en conversaciones sociales. La intersexualidad se refiere a características sexuales biológicas. La identidad de género se refiere a cómo una persona se vive y se reconoce a sí misma. La orientación sexual se refiere a hacia quién se siente atracción.

Una persona intersexual puede identificarse como mujer, como hombre, como no binaria u otra identidad, y puede tener cualquier orientación. No hay una única forma “correcta” de ser intersexual, y muchas personas ni siquiera conocen su variación hasta etapas posteriores de la vida.

Impacto psicológico y acompañamiento

La vivencia de la intersexualidad puede estar atravesada por factores médicos, familiares y culturales. Lo que suele resultar más dañino no es la variación en sí, sino la vergüenza, el secreto, la falta de información, la presión por “encajar” y, en algunos casos, intervenciones no deseadas.

El acompañamiento psicológico puede ser útil para familias y personas intersex cuando hay dudas, ansiedad, experiencias médicas difíciles, conflictos de identidad o necesidad de apoyo para hablarlo en el entorno. El objetivo no es “corregir” a nadie, sino ofrecer un espacio seguro, informado y respetuoso.

Recursos sobre intersexualidad

El mundo de la intersexualidad es un mundo de realidades complejas. Por ello, animamos a los lectores a seguir conociendo y profundizando.

Vídeos sobre intersexualidad

Artículos y guías para conocer más sobre intersexualidad

 
 
 
 

Autor: Mónica Valverde Salgado

Psicóloga, apasionada de la conducta humana. Creo que cada personas es única. Trabajar en equipo, con empatía y dedicación es la base de mi trabajo. Sin olvidar nunca el humor y las Terapias Basadas en la Evidencia.

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