Family of happy mother and her little daughter
Bebé de fotografía diseñado por Pressfoto – Freepik.com

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¿Qué es la Atención?

La atención infantil es un tema que está en boca de todo el mundo hoy en día y preocupa mucho a los padres. Es muy normal que muchos padres acudan al psicólogo, ya sea derivados de otros profesionales o por propia inquietud, con preocupaciones sobre ciertas conductas que su hijo realiza.

Los problemas de atención pueden perjudicar al niño en su etapa escolar (pulsa aquí para más información). Y pueden deberse a problemas relacionados con cierto tipos de trastornos, o a una falta de concentración o  problemas de atención más leve.

En el caso que nos ocupa hoy no vamos a abordar el tema de los trastornos (que podéis consultar aquí), sino que queremos explicaros cómo estimular la atención en los niños desde los primeros meses de vida hasta los 6 años. Para ello en este primer post, hablaremos del periodo hasta los tres primeros años de vida del niño y en un post posterior de los tres años hasta los seis.

Los primeros meses de vida

La atención del niño en estos primeros meses de vida es involuntaria y automática. En el caso de atención visual, el niño recién nacido solo fija su mirada en objetos cuyo contraste de blancos y negros sea alto.  El movimiento de los objetos también hacen que los niños fijen su atención en ellos.

A nivel auditivo los bebés se fijan en sonido altos, de alta frecuencia y en ruidos como una campana o un sonajero. Así, por ejemplo, si un niño está expuesto a un sonido fuerte sufrirá una aceleración cardíaca y realizará respuestas motoras gruesas (pataleo, movimiento de brazos, movimiento de la cabeza, etc). Por otro lado, si el niño está expuesto a sonidos del habla (lenguaje) esto le provocará respuestas motoras finas (movimiento de los dedos, de los ojos, etc.) y una deceleración del ritmo cardíaco.

Estimulación visual de cero a seis meses.

Durante los dos primeros meses de vida, como ya hemos dicho, el bebe responde a los objetos con un contraste muy fuerte de blanco y negro. Pasados los cuatro meses ya se fijará en la forma de los objetos, el color, etc. Es a esta edad cuando es necesario estimular al niño con objetos de diferentes formas  y colores.

NIño espejoLo primero que estimularemos a nivel visual es la orientación y la fijación de la mirada. ¿Cómo lo haremos? Situaremos al niño en frente de nosotros a una distancia de 25 cm aproximadamente y le hablaremos, sonreiremos o cantaremos. Esto, aparte del efecto cognitivo atencional que tiene, ayuda también al fortalecimiento del vínculo con la figura de apego.

Para fomentar el seguimiento visual podemos presentar un objeto (o un dedo) a la vista del niño para que lo siga con la mirada. Este ejercicio se podría comenzar a realizar al mes y medio/dos meses del nacimiento del niño. Primero el desplazamiento del objeto se hará lentamente. Alrededor de los tres meses podremos acelerar el movimiento del dedo u objeto que se le presente al niño.

Otra opción del mismo ejercicio es utilizar figuras de distintos tamaños y formas atados a una cinta o un cordel y moverlos de izquierda a derecha; de arriba a abajo y hacia delante y atrás. Durante la estimulación visual se puede ayudar al niño guiando su cara hacia el objeto en movimiento y reforzarle con caricias o palabras mientras realiza el seguimiento.

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Prueba esto: Sobre los dos/tres meses podemos colocar al niño frente a un espejo, el niño ya es capaz de mantener la atención en el espejo y ayuda a entrenar la capacidad de observación

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Estimulación auditiva de cero a seis meses.

Para estimular la atención auditiva usaremos la propia voz y objetos como sonajeros, campanillas, juguetes musicales, incluso música clásica. Podemos usar nuestra voz como un juego modulándola, hablando muy rápido o muy lento. En el momento que el niño comienza a emitir los primeros sonidos, sobre los tres o cuatro meses, nosotros imitaremos los mismos sonidos que haga él e inventaremos otros diferentes.

A los tres meses es adecuado colocar móviles con música sobre la cuna que el niño pueda tocar y coger. Para ayudar a los niños a localizar las fuentes de sonido (sobre los 4 meses) podemos realizar juegos como hacer palmas en distintos lugares cerca del niño para que dirija su atención hacia ese lugar. También podemos modificar este ejercicio colocando diferentes instrumentos u objetos que suenen, repartirlos alrededor del niño y hacerlos sonar alternativamente. Otra variante de este ejercico es utilizarnos a nosotros mismos como estimulos. Cuando el niño esté en la cuna podemos alejarnos de él y llamarle. Después nos acercaremos y le volveremos a llamar y nos volveremos a alejar. De esta manera el niño nos buscará con su mirada hasta encontrar la fuente del sonido. Con este ejercicio se fortalece la orientación, la flexibilidad atencional y la coordinación oído-vista

[dropshadowbox align=»none» effect=»lifted-both» width=»auto» height=»» background_color=»#eff7f6″ border_width=»1″ border_color=»#cdf1ef» ]Dato curioso: Sobre los cinco/seis meses ocurre un hecho importante en el desarrollo del ser humano. Cuando el niño se enfrenta a un estímulo que le estresa (se enfada o llora) es capaz de dirigir y concentrar su atención y toda su actividad cognitiva hacia otro estímulo. Esta estrategia de autodistracción es una manera de regular la emoción negativa, ya que disminuye el llanto y/o el enfado.[/dropshadowbox]

El desarrollo entre los siete y los doce meses.

A esta edad el niño comienza a distinguir los colores vivos (sobre todo el rojo y el verde) y le llaman mucho la atención los colores fuertes e intensos. Gracias a que sus movimientos oculares ya están totalmente desarrollados puede disfrutar del seguimiento de los objetos en movimiento. En esta fase seguiremos usando los objetos y figuras comentados en el apartado anterior. A esto le podemos añadir actividades dónde el niño vea dibujos animados, libros con muchos colores, revistas o cuentos.

En esta etapa el niño busca de manera muy activa los objetos o estímulos que le sean desconocidos y es capaz de orientar su atención de un objeto a otro. Comienza ahora el desarrollo de la capacidad de búsqueda. Sobre los siete meses y medio el bebé es capaz de buscar objetos o juguetes que estén medio escondidos. Con ocho meses ya busca los objetos totalmente escondidos. Es a esta edad cuando aparece una de las adquisiciones más importantes en el niño, la permanencia del objeto. Este concepto, que se aplica cuando el niño busca algo que ha desparecido o que está oculto bajo algo, evidencia que el niño ya entiende que las personas y los objetos existen aunque no se vean en ese momento.

Estimulación de los siete a los doce meses.bebe con juguete

Para fomentar la búsqueda de objeto (a partir de los seis meses) podemos dejar caer objetos muy llamativos, grandes y/o que produzcan sonido al suelo. Cuando el niño ya dirija la atención hacia esos objetos (al principio podemos ayudarle guiando su cabeza hacia el objeto) cambiaremos a objetos más pequeños.

Sobre los siete meses podemos esconder objetos o juguetes de una manera en la que se vea la mitad del objeto (el niño debe observar cómo ha llegado el objeto a ese lugar). Con el tiempo esconderemos completamente el objeto mientras que el niño esté observado. Cuando el niño tenga adquirida la habilidad podemos empezar a ocultar el objeto sin que él este presente. El lugar donde escondemos el objeto debe ser fácil de encontrar, por ejemplo debajo de un pañuelo encima de una mesa o del sofá.

Sobre los nueve meses el niño ya tiene más control sobre su atención y puede sostenerla durante más tiempo sobre un objeto, una tarea o un juego. Es esta edad, ocurre algo importante que los especialistas llamamos mecanismos de inhibición. Estos primeros mecanismos aparecen en situaciones nuevas y desconocidas. Vamos a poner un ejemplo para que sea más fácil de entender. Imaginemos dos niños, uno de seis meses y otro de diez. A ambos les presentamos varios juguetes conocidos y otros no conocidos. El niño de seis meses usará todos los juguetes indistintamente de si son conocidos o no. En cambio, el niño de diez meses primero jugará con los juguetes conocidos y más tarde con los desconocidos. Es aquí donde aparece el mecanismo de inhibición.

 ¿Qué tipo de actividades podemos hacer con niños de siete a doce meses para fomentar la atención?

Fomentar la estimulación sensorial

A nivel visual podemos utilizar libros, fotos, etc. e ir señalando y nombrando los objetos, animales o personas que aparecen. En el caso de la estimulación auditiva, es recomendable usar objetos caseros como la batidora, el secador o la aspiradora delante del niño. A nivel del tacto podemos hacer que el niño juegue con pinturas de mano y dejarle trozos de papel para que lo rompa o lo arrugue.

Estimular el reconocimiento perceptivo:

Si queremos que el niño preste atención a un sonido, lo nombraremos y lo señalaremos para que él vea de dónde viene.

Actividades de imitación:

Este tipo de actividades es un clásico que todo el mundo ha practicado con los niños que tengan a su alrededor. Se basa simplemente en intentar que el niño imite nuestras muecas y los sonidos que hagamos. También podemos unir estas actividades con las anteriores y por ejemplo si vamos por la calle paseando y vemos un perro a parte de señalarlo y nombrarlo podemos realizar la onomatopeya del perro. Una actividad muy interesante es colocar al niño delante de un espejo y posicionarnos detrás de él para que pueda ver nuestro reflejo. Entonces empezaremos a hablar y a realizar gestos muy exagerados o muecas, esto provocará que el niño se fije en nuestro reflejo y ejercitaremos su capacidad de observación.

Estimulación de la coordinación oculomanual:

Estas actividades son muy importantes, ya que la coordinación de ojo y mano es esencial para el desarrollo del niño. Podemos ejercitarla con juegos como lanzar un pañuelo al aire y que el niño lo atrape; colocar juguetes en diferentes distancias para que el niño los busque. En esta edad se pueden empezar a introducir los cubos de construcción, aunque el niño no esté preparado todavía ( sera tras el primer año cuando empezará a colocar dos cubos, uno encima de el otro) para que se familiarice con ellos.

Aquí finalizamos el primer post sobre atención infantil. En el próximo hablaremos del periodo de los 2 a los 6 años. Os dejamos un cuadro resumen para que tengáis a mano la información.

Cuadro atencion

Puedes seguir leyendo aquí sobre la atención infantil en los niños de 2 a 6 años.

Fuente: García-Sevillá, J. (2013). Cómo mejorar la atención del niño. Madrid: Pirámide

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