Dislexia: Claves para entenderla

¿Qué es la Dislexia?

En la actualidad la Dislexia se considera una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA), también denominado Trastorno del Aprendizaje, que se caracteriza por:

dislexia Dificultades en el reconocimiento de las palabras escritas.

dislexia Déficits en las habilidades de lectura (decodificación).

dislexia Problemas en el deletreo.

Estas dificultades producen una baja comprensión lectora, lo que conlleva que el niño o niña tenga unas mayores dificultades para asimilar el vocabulario y el conocimiento a través de la lectura.

Además, la puede ir unida a otras dificultades de aprendizaje como pueden ser:

dislexia Disgrafía: dificultades para la realización de los trazados en la escritura.

dislexia Disortografía: dificultades para reproducir correctamente las letras de las palabras.

dislexia Discalculia: dificultades en el razonamiento lógico-matemático y/o realizar adecuadamente las operaciones matemáticas.

dislexia TDA-H (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad).

Otros problemas como falta de atención, concentración, interés y motivación en el estudio, fracaso escolar y rechazo hacia las tareas que impliquen actividades de lectoescritura.

¿Crees que tu hijo o hija puede tener Dislexia?

Indicadores de Dislexia por edad

 

El origen neurológico de la Dislexia

La Dislexia tiene un origen neurobiológico. Esto quiere decir que el cerebro de la persona con dislexia procesa la información relacionada con las palabras de manera diferente a la mayor parte de las personas.

Las investigaciones indican que hay también un importante factor genético heredado. En los casos en los que se detectan niños con dislexia, es frecuente que miembros de su familia (por ejemplo su padre o su madre) presenten también problemas relacionados con la lectura.

Es importante entender que al ser una alteración genética, no tiene cura, por lo que los niños disléxicos tendrán dislexia durante toda su vida. Aunque es cierto que pueden mejorar, pues hasta los 7-8 años el área cortical que rige la lectoescritura no termina de madurar, y se puede intervenir en los prerrequisitos de la lectura con ejercicios de habilidades fonológicas para lograr una mejoría en sus dificultades. A partir de esa edad, la mayor parte de los esfuerzos en las intervenciones tanto a nivel escolar como en casa, deben ir dirigidos a compensar las dificultades de la dislexia mediante métodos alternativos de educación, tales como métodos audiovisuales, programas informáticos de lectura, calculadoras, etc., para salvar de esta forma las barreras de la lectoescritura (ADIXMUR, 2016).

La dislexia es un trastorno ligado al lenguaje

Independientemente de que los niños con dislexia hayan presentado o no problemas específicos de lenguaje (trastorno específico del lenguaje o retraso simple de lenguaje), presentan dificultades con algunas habilidades lingüísticas especialmente con aquellas relacionadas con el procesamiento fonológico. Existe evidencia de que pueden presentar dificultades sutiles en la articulación, en tareas de memoria operativa verbal, o en tareas de denominación rápida (v.gr., Furnes y Samuelson, 2011). Todo ello son manifestaciones conductuales de un déficit fonológico subyacente. (Redie, 2012).

Cómo leen la mayor parte de las personas

El proceso lectoescritor que las personas suelen realizar con tanta facilidad es en realidad muy complejo. Implica diferentes funciones y estructuras cerebrales, y depende de varios pasos para que se realice con éxito. Sin entrar a estos por menores, las personas utilizan de manera general dos vías para la lectura:

dislexia Vía fonológica. Esta vía permite a la persona convertir los grafemas, es decir, las letras escritas, en fonemas, los sonidos de cada letra en el habla oral. Solemos utilizar esta vía para el aprendizaje de la lectura, para leer palabras nuevas o para leer conjuntos letras que parecen palabras de nuestro idioma, pero que no lo son (pseudopalabras. Por ejemplo: “Pama”).

dislexia Vía visual. Esta vía permite a la persona leer palabras que ya conoce, que son familiares, de un golpe de vista. Por ejemplo, la palabra “mamá”.

Tipos de Dislexia

Dislexia Fonológica

En este tipo de dislexia está afectada la vía que convierte los grafemas (letras escritas) en fonemas (sonido de las letras). Leen las palabras de un golpe de vista, de manera global. Esto hace que los niños y niñas con este problema comentan muchos errores al leer que tengan una baja velocidad lectora. Son características las rectificaciones y vacilaciones; las sustituciones de unos grafemas por otros con semejanza fonológica y visual (p-d, p-q, q-b, b-d, m-n, t-d, b-t, p-t, k-g, m-b); las confusiones entre grafemas dependientes del contexto (c, g) y de baja frecuencia (x, j, k); las adiciones y omisiones. La lectura mejora para palabras familiares, existiendo mayores dificultades para leer palabras nuevas o poco conocidas. También se manifiesta el efecto de longitud, con menor número de errores en palabras cortas que largas. Son típicos los errores de lexicalización; los errores derivativos (mantiene la raíz pero cambia el sufijo) o la mayor proporción de sustituciones en palabras funcionales que de contenido. Las mayores dificultades se dan cuando no existe correspondencia una a una (problemas con las grafías dobles o con varios sonidos) o la asignación de fonemas a letras en lugar de a grafemas.

Dislexia Superficial

En este caso, la vía conservada para la lectura es la que convierte los grafemas en fonemas, mientras que la ruta visual está afectada. El reconocimiento de palabras de manera global estás afectado lo que produce lectura dificultosa, fragmentada y lenta (deletreo y/o silabeo), mala prosodia, bajo ritmo lector pero pocos errores. La velocidad lectora disminuye al aumentar la longitud de las palabras; la lectura de palabras regulares es mejor que la de irregulares; se da regularización de las palabras irregulares; lectura correcta de palabras nuevas o desconocidas; confusión entre homófonos (el acceso léxico está guiado por el sonido y no por la ortografía); omisiones, adiciones o sustituciones convirtiendo palabras reales en palabras no existentes y, finalmente, problemas de acceso al significado.

Para la redacción de esta página se ha utilizado información de varias guía que pueden ser de utilidad: Guía 1, Guía 2 y Guía 3.

Cómo ayudar a un niño con Dislexia

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