Uno de los grandes problemas que se encuentran las personas cuando se comunican con los demás son las críticas. La mayorías de las personas no sabemos cómo responder a críticas, especialmente en ciertas situaciones en las que nos sentimos comprometidos. Por ejemplo, cuando un amigo nos hace una crítica en una discusión o cuando nosotros tenemos que decirle a nuestra pareja que su forma de comportarse no nos gusta. Si llevas mal eso de hacer o recibir críticas descubre: por qué te cuesta tanto afrontar las críticas, 5 claves para hacer la crítica perfecta y 3 estrategias para responder a las críticas de los demás.

¿Por qué nos cuesta tanto afrontar las críticas?

Hay personas que sienten que las críticas les ayuda a mejorar, para otras la crítica es un ataque directo que tiene que ser contrarrestado con la artillería pesada mientras que otras se hunden sin remedio al recibir una crítica. Cómo te afecte una crítica dependerá de qué significado tenga la crítica para tí:
Si nos hace sentir inseguros, tristes o temerosos significa que interpretamos la crítica como un mensaje de «no eres adecuado/a». No obstante, la crítica pueda estar dirigida a un comportamiento concreto tuyo y no a la totalidad de tu ser. Quizás tengamos miedo a que nos abandonen o nos dejen de lado, la crítica es una señal del inicio del fin.

Si nos hace sentir ansiedad o ira puede que la crítica signifique para nosotros fracasar. Quizás no queramos fracasar de ninguna manera o quizás creamos que los demás son injustos o están equivocados (eres tu quien tiene la razón).

–  Si nos sentimos motivados o enérgicos al recibir críticas es porque queremos demostrar nuestra valía. Nuestra confianza nos permite aceptar que nos equivocamos pero nos empuja a demostrar que podemos.

Si no sentimos absolutamente nada podría significar que nos sentimos muy por encima de los demás, sus palabras no tienen valor por lo que nuestra respuesta emocional es inexistente. En ocasiones, es importante escuchar lo que otros nos dicen y plantearnos que no siempre podemos llevar razón.

Si nos ponemos en el otro rol, la personas que hace las críticas, también puede resultar difícil. Como ya hemos visto antes las reacciones ante las críticas son muy variadas. Puede resultar difícil saber cómo reaccionarán las personas cuando hagamos la crítica. Las críticas pueden suponer el inicio de un conflicto, por eso muchas personas evitan hacerlas (creen que no merece la pena). Otras personas piensan que podemos provocar sufrimiento, si el malestar emocional de los demás nos parece algo insoportable evitaremos la crítica. Si dudamos de nuestro propio criterio, nos sentimos inseguros o creemos que la situación empeorará si hablamos, no criticaremos.

El riesgo que corremos cuando no criticamos (ya sea diciendo lo que realmente pensamos, pidiendo a los demás que cambien, haciendo ver los errores) es que aquellos que deseamos no ocurrirá. Te animo a que aprendas cómo hacer las críticas y a sentir la libertad de defender tu opinión.

¿Cuándo es apropiado hacer una crítica?

Cuando nos sentimos incómodos o molestos por el comportamiento de otra persona.
Cuando alguien no respeta nuestros derechos.
Cuando queremos ayudar a mejorar la conducta inadecuada de alguien a quien apreciamos.
Cuando queremos contribuir a la mejora del funcionamiento de nuestro centro, institución, grupo.

¿Cómo son las críticas apropiadas?

Aquí te damos algunas pautas necesarias para llevar a cabo una crítica de manera asertiva. Antes de realizar la crítica sería conveniente tener en cuenta los siguientes aspectos.

Crítica adecuada en momento adecuado

Como norma general, debemos intentar hacer la crítica a la persona sola, sin que otras personas estén cerca. Esto podría hacer que la persona que recibe la crítica se siente humillada y atacada. También debemos escoger un momento tranquilo y con tiempo para mantener una conversación sobre la crítica que vamos a hacer.

Una crítica cada vez

Si queremos hacer varias críticas deberíamos ordenarlas previamente. Podemos ordenarlas por la importancia que tienen para nosotros. Sería apropiado empezar por una crítica con una importancia media, que permita que enfrentemos la situación sin sentirnos desbordados por las emociones (al menos al principio, cuando estamos practicando hacer críticas).

La preparación del mensaje que vamos a dar, el cómo vamos a hacer la crítica es el paso más importante por lo que vamos a verlo con más detalle.

5 Pasos para hacer una crítica asertiva

Define claramente los objetivos de tu crítica. Deben ser comportamiento, acciones concretas y observables. Cuanto más detalles mejor (qué te moles, cómo se produce, con qué frecuencia, dónde). ¡Ojo! Hay que dar detalles sobre una conducta concreta, para que la persona sepa exactamente a qué nos referimos. No se trata de hacer un listado de todas las ocasiones en la que hemos detectado esa conducta.

Céntrate en tí, no en los demás. Por ejemplo, si tengo un amigo del grupo que siempre quiere ir al mismo lugar y acaba convenciendo a todo el mundo menos a mi (aunque no lo digo. Mi objetivo podría ser: dejar de ir yo o que todos vayamos a un sitio diferente. Mi objetivo no puede ser que otros planteen planes alternativos (sí yo no me enfrento) o dejar de lado a esta persona.

Deja el chantaje emocional a un lado. En ocasiones, creemos que expresar a alguien lo mal que nos hace sentir su comportamiento está bien. Pero en realidad estamos echando sobre la otra persona la responsabilidad de gestionar nuestras emociones. Los demás no tiene que dejar de hacer algo porque nos molesta, nosotros tenemos derecho de pedir a los demás que cambien y los demás tienen el derecho de hacerlo o no. Si quieres saber más sobre esto, revisa los derechos asertivos. Tus emociones son tuyas, eres tú quién tienes que gestionar tu malestar.

Expresa tu crítica con mensaje «yo»: (yo) pienso, (yo) siento que, (a mi) me molesta o (a mi) me disgusta. Debemos evitar la comunicación pasivo agresiva tipo «parece que para ti solo existe este sitio» o «siempre hacemos lo mismo». Si queremos decir algo debemos expresarnos con claridad, sino sería mejor no decirlo. Mandamos mensajes confusos.

Ofrece una alternativa.Es muy importante que cuando hagas una crítica des una alternativa o indiques qué cambios te gustaría encontrar. De lo contrario la persona que reciba la crítica puede no saber con exactitud qué esperas, quizás cambie pero en un sentido diferente al que buscabas. Mejor no arriesgarnos y ser claros.

Sugerimos alternativas o pedimos cambios. Es muy importante cuando hacemos una crítica dar una alternativa o indicar qué cambios esperamos que ocurra. De lo contrario la persona que recibe la crítica puede no saber con exactitud qué esperamos que haga. Por lo que aunque se produzca un cambio, podría ser que ese cambio no nos interese.

Dependiendo de la situación puede ser conveniente añadir algunos aspectos más:

Para hacer una crítica perfecta tenemos que recordar: elogia algún comportamiento (muestra que también percibes lo bueno)  y agradecer la aceptación de la crítica o la ausencia de hostilidad (no todo el mundo es capaz de recibirlas buen).

La crítica efectiva implica ser firmes y no tener miedo a cómo va a responder la otra persona. Hay que saber marcar los límites de una crítica asertiva y agradecer la escucha del otro… O retirarnos a tiempo si consideramos que la crítica está desencadenando respuestas emocionales muy intensas o que si la persona no está dispuesta a escuchar.

Debemos ponernos en el lugar del otro, recibir críticas no es fácil. Podemos mostrarle a la persona que comprendemos qué pensamientos o sentimientos le llevan a actuar de una determinada manera. Incluso podemos reconocer que en alguna ocasión hemos actuado así. Pero todo eso no cambia lo que pensamos. Si es necesario, podemos mostrarnos dispuestos a colaborar con el cambio.

3 Estrategias para responder a las críticas

Estrategia 1: Banco de niebla

Esta técnica o habilidad consiste en no negar ninguna de las críticas que nos hace la otra persona, no debemos contraatacar de ninguna manera dado que esto sería como seguir el juego a nuestro “contrario”. Lo que haremos es decirle a la persona que nos hace la crítica que entendemos su punto de vista. Esto le dejará «descolocado». Seguidamente matizaremos e introduciremos nuestra opinión, expresando cómo vemos nosotros la situación o el comportamiento por el que somos criticado. Esta estrategia es especialmente eficaz cuando percibimos que la persona que hace la crítica están intentando manipularnos o cuando percibimos que la otra persona quiere obtener un beneficio a través de nuestro cambio. ¡Ojo! Esta no debe ser nuestra técnica habitual, es una técnica para usar ocasionalmente.

Estrategia 2: Interrogación negativa

Esta técnica consiste en hacer preguntas a la persona que nos está haciendo la crítica que le hagan reflexionar sobre su crítica o sobre el comportamiento o situación que está criticando. El objetivo es favorecer la comunicación en aquellas ocasiones en las que la persona que hace la crítica no está dispuesta a comunicarse, cuando solo quiere soltar la crítica y finalizar la conversación. Esta estrategia puede ser útil con personas con las que tenemos una relación habitual y cuando queremos que los otros se pongan en nuestro lugar.

Estrategia 3: Acuerdo viable

Esta estrategia es clave cuando nos hacen críticas adecuadas. Se trata de reconocer de manera abierta la crítica que nos hacen. Podemos disculparnos, si queremos, por el malestar provocado. Pero la clave de esta estrategia es que lleguemos a un acuerdo con la persona que nos hace la crítica sobre cómo actuar de manera que ambos estemos satisfechos. También podemos ofrecer una alternativa, que nos parezca adecuada a la conducta o a la situación que a la otra persona no le gusta.

Aceptar y realizar críticas no es un tarea fácil. ¡Cuanto más practiquemos mejor lo haras!