Ansiedad, preocupación y miedo ante el Coronavirus

El coronavirus se ha convertido en el tema por excelencia de las últimas semanas y todo apunta a que continuará siendo un tema de conversación importante en las próximas semanas. Pero, ¿qué podemos hacer ante la ansiedad y la preocupación que genera en cada uno de nosotros? A continuación encontraréis:

  • Explicaciones a porqué nos preocupamos.
  • Recomendaciones prácticas para gestionar las preocupaciones.
  • Niños: ¿Qué información debemos dar? Materiales para usar.
  • Enlaces a fuentes de información fiable.

Explicaciones a porqué nos preocupamos tanto por el coronavirus

Nos preocupamos más porque es algo que no conocemos. La gripe es una enfermedad común que todas las personas conocen, pero nunca habíamos oído hablar del coronavirus. La incertidumbre hace que nuestra mente se active y ponga en marcha las preocupaciones. Esto es algo normal, es una estrategia de supervivencia, pensar formas de hacer frente a los problemas.

A esto tenemos que sumar que los medios de comunicación están dando una gran cobertura e información. Poner en primer plano y de forma muy detallada los fallecimientos, los casos más complicados, insinuar que se oculta información o que se desconoce cómo puede estar extendiéndose tan rápido hace que nuestro miedo aumente. Es lo que llamamos transmisión de información fóbica. Nos dan a entender que hay un peligro extremo contra el que podemos hacer poco.

¿Preocuparnos es un problema?

La preocupación en sí no es un problema, pero la preocupación extrema o excesiva sí. Si la ansiedad por contraer la enfermedad comienza a afectar a nuestra vida diaria (ir a trabajar, quedar con amigos) entonces tendremos que reducir la preocupación.

Reomendaciones prácticas para gestionar la preocupación:¿qué hacer si experimentamos ansiedad intensa relacionada con el COVID?

En este enlace podéis acceder a la guía elaborada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid: https://www.copmadrid.org/web/files/comunicacion/Recomendaciones%20coronavirus.pdf . A continuación os dejamos nuestras recomendaciones:

Decir “estoy pensando”

Pensar algo no lo hace más posible ni más real. Por ello, tenemos que tratar de llevar nuestros pensamientos a la realidad. Estamos en un país donde las autoridades sanitarias están dando información a diario. Sabemos que están trabajando duro para dar la mejor respuesta a las necesidades de la población y se han establecido recomendaciones para reducir la probabilidad de contagio. Por tanto, pensar «voy a contagiarme» no hace el contagio más probable. Pero sí generará una gran ansiedad. Por ello, podemos decirnos: «Estoy pensando que…». Por ejemplo, «estoy pensando que voy a contagiarme».

Diferenciar lo posible de lo probable

Es posible contagiarse, sí. Pero, ¿cómo de probable es? Estamos en una etapa de contención, especialmente en nuestra ciudad, la transmisión se está produciendo de forma muy progresiva. Si seguimos las recomendaciones oficiales la probabilidad de contagio es menor, es relativamente baja.

Además, lo que realmente no preocupa en muchas ocasiones no es contagiarse es tener síntomas graves, e incluso no superar la enfermedad. Por tanto, la secuencia sería:

  • Contagiarme
  • Presentar síntomas graves
  • Presentar complicaciones
  • Que los médico no puedan hacer frente a las complicaciones
  • Que mi cuerpo no supere la enfermedad

Con cada uno de estos pasos la probabilidad se reduce, por tanto la posibilidad de no superar la enfermedad es baja.

Escribir los pensamientos, sacarlos fuera

Esta es una excelente estrategia para reducir la preocupación. Estableceremos un momento del día (o varios si es necesario) para preocuparnos. En esos momento podemos darle rienda suelta a nuestros pensamientos. De esta forma no pasaremos «todo» día preocupados, lo que generará un gran cansancio y malestar.

Podemos anotar en una libreta nuestros pensamiento de manera que esas preocupaciones «salgan» de nuestra cabeza y dejen de aparecer de manera cíclica. Así podremos revisar también nuestra preocupaciones y verlas desde fuera.

Reducir la cantidad de información que recibimos

Esto es fundamental. Si nos percatamos de que empezamos a sentir ansiedad por la enfermedad, es necesario reducir la cantidad de información que recibimos. Y sobre todo, acudir a fuentes fiables para informarnos (salud responde, el ministerio de sanidad, la junta de Andalucía; abajo encontraréis los enlaces).

También será necesario reducir las conversaciones, dudas y preguntas que hacemos a los demás sobre este tema. Ya que esto también incrementar la preocupación. Cada persona tiene miedos distintos y al hablar con otras personas podemos adquirir miedos que no teníamos de forma natural.

Practicar ejercicios de relajación en casos de ansiedad

La práctica de ejercicios de relajación es de gran utilidad. No solo disminuye la ansiedad, además reducirá esos síntomas de la ansiedad que seguro que despertarán nuestra preocupación (presión en el pecho, sensación de ahogo, palpitaciones, dolor de cabeza, etc.).

Os dejamos nuestra relajación Facial guiada por si puede serviros de ayuda:

Recordar llevar a cabo las recomendaciones oficiales

Conocer y seguir las recomendaciones oficiales es todo lo que podemos hacer para prevenir los contagios relacionados con el coronavirus. Pensar demás no nos ayudará: lavado de manos frecuente, uso de geles desinfectantes, taparnos la boca al toser o estornudar con un pañuelo y después tirarlo, no tocarnos la nariz o la boca si no tenemos las manos limpias y en caso de tener fiebre o mucha tos contactar con los servicios de salud y evitar el contacto cercano con las otras personas.

En general, la recomendación es mantener la calma, podremos hacer frente mejor a lo retos desde la reflexión. Responder de forma impulsiva suele llevarnos a ser poco eficaces.

Niños: ¿qué información debemos dar sobre el coronavirus?

Los niños están recibiendo información al igual que los adultos. La idea que debemos transmitir es que tanto su familia como las autoridades sanitarias están haciendo todo lo posible. Lo mejor que todos podemos hacer es seguir las recomendaciones. Es importante que atendamos su preocupación, especialmente por sus hermanos/as, familiares, etc. Podemos decirles que si tienen alguna pregunta que nos la hagan, si no sabemos responder buscaremos la información y se la daremos. Sería conveniente que no pasen mucho tiempo viendo los telediarios y leyendo en internet sobre la enfermedad.

En caso de que detectemos que los niños están durmiendo mal o que están muy nerviosos, podemos practicar con ellos actividades de relajación infantil: https://www.psicologiamalagacentro.com/relajacion-infantil/

Se han preparado materiales para niños desde diferentes entidades. Manuela Molina, una psicóloga de Colombia, facilita desde su web Mindheart un cuento para qué eso del Coronavirus a los niños. Puedes descargarlo aquí: https://drive.google.com/open?id=16ek5t8i2kVPJ3GIoryri18OwmB1MCQnk.

En España, el ministerio de sanidad, ha proporcionado estos materiales para informar a los niños del lavado de manos. Puedes acceder a ellos pinchando aquí: Higiene Manos Niños .

A continuación dejamos las recomendaciones del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid en relación al abordaje del coronavirus con los más pequeños:


A – INFORMAR

PASOS:

  1. Acudir a fuentes oficiales y buscar información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.
  2. Preguntarles qué información saben, posibles dudas o temores relacionados con el virus, así como información errónea que han escuchado o mal interpretado.
  3. Aclararles todas las dudas que puedan tener, de manera sencilla, y transmitiéndoles calma y seguridad.

¿QUÉ EXPLICARLES SOBRE EL CORONAVIRUS?

  • No esperar a que pregunten para hablarlo con ellos/as.
  • Corregir información errónea o mal interpretada.
  • Ser sinceros en cuanto a que se trata de un virus peligroso porque se contagia con facilidad, y por lo tanto debemos protegernos de él.
  • Informar sobre los síntomas más frecuentes: fiebre, tos y sensación de falta de aire.
  • Informar que la mayoría de los casos se recuperan (80%), pero los mayores son los que más deben cuidarse de este virus.
  • Dar seguridad y confianza informándoles de que hay muchos profesionales sanitarios para curar, entender el virus, reducir sus riesgos y encontrar una vacuna.

B – EXPLICAR

¿CÓMO EXPLICÁRSELO A NIÑOS Y NIÑAS?

  • No ignorar sus miedos o dudas.
  • Utilizar un lenguaje adaptado a su edad del menor y a sus conocimientos.
  • Entender que si no se lo explicamos bien recurrirán a argumentos fantasiosos para compensar la falta de información.
  • Hablar con frecuencia sobre el tema pero sin saturarles con demasiada información.  Normalizar que se hable sobre ello sin que sea  un tema tabú.
  • Promover espacios de encuentro para la comunicación con ellos donde se sientan seguros y tranquilos para expresar, escuchar y preguntar
  • Evitar hacer referencia a las personas que están muy enfermas o han fallecido
  • Ser honestos y evitar largas explicaciones, respondiendo a sus dudas o miedos que puedan tener.
  • Transmitir que pueden expresar sus dudas y confiar en nosotros.
  • Si no tenemos todas las respuestas, ser sinceros, quizás podamos buscar respuestas juntos.
  • Usar dibujos o representaciones gráficas sencillas para explicar cómo se produce el contagio (por ejemplo, que nació en China, que le gusta mucho viajar, y que de momento, Italia y España son dos países que le gustan mucho,..).

C- PROTEGER

¡Es un buen momento para transmitirles medidas de higiene para toda la vida!  Hay que seguir las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias y confiar en ellos porque saben lo que tienen que hacer, ya que cuentan con los conocimientos y los medios.

DARLES EL SUPER-PODER PARA PROTEGERSE

  • Lavarse las manos con jabón “mientras inventamos una canción sobre el virus, decimos una tabla de multiplicar o contamos de 20 hasta 0 al revés, frotando con fuerza, en la superficie y los lados.
  • Al toser o estornudar cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo desechable que tiramos a la basura “como si fuera una llave mágica de kárate para protegernos frente a los virus malos”.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca “como un juego en el que pierde un punto quien lo haga”.
  • Evitar el contacto físico con otros niños o u otras personas, aunque me apetezca mucho jugar o tocar a la otra persona. Esto será solo por un tiempo corto, podremos volver a abrazar o tocar a mis amigos muy pronto.
  • Saber que puede contar con un adulto si no se encuentra bien físicamente o hay algo que le preocupe.
  • Mostrar cuidado en cómo nos relacionamos con otras personas, evitando las conductas de rechazo o discriminación. Nuestro temor puede hacer que nos comportemos de forma inadecuada, rechazando o discriminando a ciertas personas.

Aunque no nos demos cuenta, nos están mirando y aprendiendo, demos un ejemplo de medidas preventivas de higiene y salud y de calma.

D. RECOMENDACIONES PARA PADRES

Seguir las recomendaciones anteriores, y además:

  • Lo más importante es mantener la calma, y saber manejar el estrés
  • Vigilar nuestras conversaciones con otros adultos, o de otros adultos, los niños y niñas nos escuchan y perciben nuestro miedo.
  • No alarmarse ni estimular al miedo.  Ser realista, la inmensa mayoría de las personas se están curando.
  • Protegerles de toda la información que pueda puede ocasionarles malestar y preocupación porque pueden no interpretar bien la información.  Tener en cuenta que la información en las redes sociales suele ser superficial, incompleta o errónea.
  • Evitar que naveguen solos por internet buscando información no adecuada sobre el Covid 19.
  • Dar seguridad sobre el estado de salud de los adultos de su entorno, como por ejemplo los abuelos, informarles que saben protegerse y cuidarse.  Si suelen ver a otros familiares con frecuencia y debido al virus han disminuido las visitas promover contactos virtuales.

E. SI NO VAN AL COLEGIO

Durante el período del tiempo que los menores estarán sin acudir al centro educativo, actividades extraescolares u otras actividades, es importante planificarse con antelación e informarles sobre ello.

Algunas recomendaciones:

  • Mantener los horarios y hábitos familiares habituales, evitando que esta situación altere el orden, estructura y seguridad que dan las rutinas.
  • Promover tiempo para el juego libre, deporte, movimiento corporal, incluso dejar tiempo para el aburrimiento.
  • Procurar un hábito de horarios, tareas y responsabilidad en base a su edad, dedicando un tiempo diario a la lectura, tareas o estimulación intelectual.
  • Diferenciar entre los horarios y rutinas de un día entre semana de los del fin de semana.
  • Buscar la mejor forma de conciliar la vida laboral y familiar organizando los horarios con el otro progenitor, familiares, u otros apoyos, si los hubiera.
  • Aprovechar esta situación para pasar más tiempo de disfrute y ocio en familia, algo tan necesario y escaso habitualmente.

Fuentes de información fiables

Obtener la información sobre el coronavirus de fuentes fiables es imprescindible para no preocuparnos en exceso. Podemos consultar las gruías y la información proporcionada por:

Esperamos que estas recomendaciones os ayuden a mantener el bienestar en estos momentos de preocupación. si quieres contactar con nosotros para consultarnos alguna duda puedes hacerlo en el correo info@valpepsicologos.com o en el número 656430111.